El Infierno Imaginario

Un punto de vista personal sobre el mundo, la experiencia y la vida

La Falacia de Sinde y Wikileaks I

No voy a actuar como esos periodistas y tertulianos que niegan usar páginas de descarga pero se conocen al dedillo el mecanismo por el que funcionan.

Inicialmente use alguna para buscar descargas de libros… alguno de ellos con apenas ocho meses otros con varios años, que ya no hay forma de conseguir en librerías. Alguna de las cuales me confirmo que no sólo estaban descatalogados, sino destruidos los ejemplares sobrantes. La siguiente opción fue las bibliotecas… de las cuales guardo unos cuantos carnets, hoy sin uso. Pero en ocasiones el tiempo apremia, y desplazarse hasta la biblioteca es un tanto incomodo, así que empecé a buscar libros en Internet. Antes que Google Books ya existían páginas donde se podían obtener libros… la mayoría en forma de enlaces a Scribd.com o rapidshare.com. En algún caso podía consultarlo en línea… en otro hay que bajarlo, aunque una vez consultado el destino final de la mayoría ha sido la papelera de reciclaje. También hoy día es muy útil para esos menesteres el ya nombrado Google Books ¿Lo va a prohibir Sinde?

No tengo lector de libros digitales… ni creo que lo tenga en un futuro próximo ya que sus funcionalidades las tengo en mi portátil. Tampoco es que sea un fanático de los libros digitales, aunque alguno de los que tengo en mi biblioteca (física) los tengo en formato digital, para facilitarme las búsquedas. En ocasiones, aunque reconozco que sólo dos, he tenido oportunidad de adquirir libros que había bajado al no encontrarlos en su momento, y las reediciones de dichos libros han engrosado las estanterías de mi biblioteca… cosa que posiblemente no hubiera acaecido de no haber leído el libro… al menos en un caso.

Respecto a la música poco voy a comentar… oigo la que ponen en la radio (y principalmente cuando no voy sólo en el coche, ya que si voy solo suelo elegir otro tipo de emisoras) y las únicas ocasiones que busque música por Internet fueron, una, con intención de poner banda sonora a unos videos, que también pensaba subir a la red, por lo que no me valían los CD’s de casa. En ese caso recurrí a páginas como 127.es (hoy día lamentablemente cerrada) de las que guardo el permiso de varios autores junto con el enlace a sus músicas, lo que me temo se ha quedado inútil. Claro que al final tampoco realicé los videos que pensaba. Y la otra para amenizar algunos de los artículos de mi blog (por lo que ante la necesidad de subir la música a Internet opté por lo más fácil: tomarla de lo que ya estaba subido. Por ello recurrí a goear.com.

El tercer caso, y supongo que el que más preocupa a la industria estadounidense, y por ello al gobierno de los EEUU, es el de las películas y series de televisión, y, también, por obvios motivos de interés profesional a la ministra Sinde.

Respecto al cine español la ministra, al menos por mí, puede estar tranquila… ni me he bajado ni me bajaré películas de cine español… claro que salvo alguna excepción (como Planet 51) tampoco he ido a verlas al cine ni me las he comprado en DVD… ni tengo la más mínima intención de ello.

Únicamente he usado estas paginas para bajarme series de televisión y considero que estoy en mi derecho a ello, no sólo por no ser ilegal, sino porque con ello no hacia sino suplir el mal servicio de la TDT, que debido a la dejación de las autoridades en la clausura de los repetidores piratas de la TV3 se comen la señal de las demás y en ocasiones es imposible seguir la emisión, por una parte, y la indefinición que la falta de una ley que obligue a las televisiones a terminar las series que comienzan a emitir, lo que provoca que estos impunemente puedan cancelar las mismas dejando a los espectadores a mitad… aunque curiosamente, tras una pausa en la emisión, y varias reclamaciones, si la acabaron en el canal de pago del mismo grupo.

Además finalizar que por cada persona que conozco que baje series o películas de Internet… cinco las compran en el top-manta… ese top-manta contra el que nuestras autoridades no hacen nada útil y al que actores como Guillermo Toledo apoyan.

Y para finalizar recordaros que por estas actividades que pretenden, mediante la propaganda, criminalizar están cobrándonos a todos un importante importe bajo el nombre de canon, cada vez que compramos un disco, una memoria USB, un CD o DVD virgen… etc.

Me he extendido quizás más de la cuenta en las justificaciones, así que dejemos la parte técnica para otro día, aunque reafirmando que no considero que mis descargas de libros o series sean perjudiciales, a lo sumo para alguna biblioteca del ámbito de Valencia… y si alguna se considera afectada y quiere una reparación que lo indique aquí y se llevará un lote de libros.

(Continua)

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Miércoles, 22 - diciembre - 2010 - Posted by | Politica

1 comentario »

  1. […] la larga introducción que ha representado mi artículo anterior hoy voy a entrar en materia: la falacia de presentar la llamada Ley Sinde, por ahora derrotada, y […]

    Pingback por La falacia de sinde y Wikileaks « El Infierno Imaginario | Jueves, 23 - diciembre - 2010


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