Desengañado
No he hablado, bueno escrito, de política en este, mi blog, durante la presente campaña electoral.
Mañana es la jornada de reflexión… y por primera vez en mi vida la usare para ello, como seguro la mayor parte del domingo, hasta el momento que llegué a la urna.
Y es que por primera vez no tengo claro, nada claro por quien votar.
Desde Luego no por el P$O€, que nos esta llevando al desastre y encima nos vacía los bolsillos. Directa (subida de impuestos, pese a los 400 euros este año he pagado más, en general aunque la declaración me salga a devolver, que el año pasado… y eso que mi subida salarial fue sólo el IPC) e indirectamente (canon SGAE).
Pero tampoco voy a votar al PP… y lo siento porque Mayor Oreja me parece alguien razonable e integro, para ser político, pero la tibieza y los bandazos de su jefe de filas, Rajoy, y los incumplimientos de aquellos que realmente tienen poder (Feijo, lengua, Camps, teatro de Sagunto, no disolución de la AVL…) hacen que, para mí, el PP hoy día no sea un partido fiable.
Tampoco voy a votar por UPyD, pues sus manifestaciones y postura frente al asesinato del aborto o el respeto a la religión no los comparto… pese a que existan muchos puntos aceptables en otras cuestiones.
Por eso mismo, teniendo claro que la propaganda electoral, por lo general zafia y sucia, centrada más en decir lo que los demás hacen mal que en lo que uno piensa o va a hacer, en airear los procesos judiciales y corruptelas del contrario, sean reales o inventadas, que me parece que de todo hay, que en contarnos como van a asegurar el estado del bien estar…
Votar… votaré, pues la abstención y el pasotismo no son una opción coherente, para alguien que reclama su derecho a la libertad, que empieza por cumplir con sus obligaciones, pero aún no se por quien… y seguramente no lo sepa hasta el mismo momento de tomar la papeleta.
Lo que sí es seguro es que no lo haré por ninguno de los grandes… sencillamente porque estoy desengañado.
No voy a hablar de política
Queda un minuto para el inicio de la campaña electoral y he decidido hacer algo original en estas fechas.
Aun no ha empezado la campaña y ya estoy harto de oír como unos y otros nos mienten y lo peor: tengo pocas esperanzas sobre las posibilidades de victoria del menos malo de los candidatos posibles.
Así pues he decidido que no voy a hablar de política hasta el día 8 de marzo, aunque no publique nada, si no hay nada relevante.
Me diréis que el día 8 es la jornada de reflexión y … ¿Qué?
El día 8 de marzo sera el día de la mujer trabajadora y sera la jornada de reflexión… y también lo fue el 13 de marzo mientras grupos in-”controlados” atacaban las sedes del partido del gobierno. Asi pues me reservo el derecho de saltarme la jornada de reflexion y hablar de politica, e incluso pedir el voto, si me da la gana, el día 8. Yo no soy de ningún partido, pero si los que lo son no respetan la jornada de reflexión ¿por qué he de hacerlo yo?







